El viaje
Islandia no es un destino que se tache de una lista; es un destino que se siente, se vive, y se queda contigo mucho después de haber vuelto. Más que un viaje, es una experiencia que cambia la forma en la que miras el paisaje después.
Aquí no venimos simplemente a recorrer una isla y llenar la galería de fotos. Venimos a conducir sin saber qué paisaje aparecerá después, a parar porque una carretera merece la pena, a quedarnos en silencio frente a una cascada y a mirar al cielo pensando que, de alguna manera, hemos llegado hasta el lugar correcto.
Durante 10 días daremos la vuelta completa a Islandia, recorriendo sus paisajes más salvajes y cambiando de escenario prácticamente a diario. El sur nos recibirá entre cascadas, acantilados y playas de arena negra. Llegaremos hasta el glaciar Vatnajökull y veremos cómo enormes bloques de hielo se desprenden y terminan flotando hacia el océano.
Después pondremos rumbo a los tranquilos fiordos del este, atravesando carreteras donde el paisaje será casi exclusivamente nuestro. En el norte nos esperan cañones de basalto, aguas turquesas, cascadas gigantescas y aguas termales desde las que contemplar las montañas y el mar.
Y viajaremos en julio, cuando Islandia juega con el reloj: las noches apenas existen y la luz nos permite alargar los días hasta límites que no estamos acostumbrados a vivir. Es también época de frailecillos, ballenas y de esa sensación de que siempre queda tiempo para parar cinco minutos más.
Dormiremos cada noche en un lugar diferente, repartidos por la isla, en alojamientos que nos permitirán despertar rodeados de naturaleza. Viajaremos en furgonetas, seremos un grupo pequeño y compartiremos carretera, aventuras, cenas, risas y probablemente algún que otro “¿pero esto es real?” durante el camino.
No será un viaje para marcar lugares en un mapa. Será nuestra pequeña aventura alrededor de una isla que parece de otro planeta.
Diez días dando la vuelta completa a esta isla de ensueño. ¿Te apuntas?

Aterrizamos en el Aeropuerto Internacional de Keflavík y, tras recoger nuestras furgonetas de alquiler, ponemos rumbo a la capital, donde pasaremos nuestra primera noche con calma para coger fuerzas antes de empezar la ruta.
Alojamiento: Hotel Muli, con desayuno incluido

Comenzamos la ruta en el Parque Nacional de Þingvellir, donde caminaremos entre las placas tectónicas de Norteamérica y Eurasia, en uno de los paisajes más singulares de Islandia.
Continuaremos hacia el área geotérmica de Geysir y la espectacular cascada Gullfoss, para después poner rumbo a Seljalandsfoss y la cercana Gljúfrabúi, dos cascadas increíbles que podremos disfrutar desde diferentes perspectivas y que pondrán el broche perfecto a nuestro primer día de ruta.
Alojamiento: Hellisholar Cottages, en el pueblo de Hvolsvöllur

Empezamos el día con la espectacular Skógafoss, una de las cascadas más impresionantes de la ruta y a la que podremos acercarnos hasta sentir toda la fuerza del agua.
Seguiremos hacia Dyrhólaey, desde donde disfrutaremos de unas vistas increíbles sobre el océano y, si tenemos suerte, podremos encontrarnos con los simpáticos frailecillos. Después nos espera Reynisfjara, con su característica arena negra y sus enormes columnas de basalto.
Terminaremos la jornada adentrándonos en Fjaðrárgljúfur, un impresionante cañón de paredes cubiertas de vegetación que será el escenario perfecto para cerrar otro día de aventura.
Alojamiento: Hörgsland Cottages, con desayuno

Hoy nos espera uno de los paisajes más espectaculares de todo el viaje: Jökulsárlón, una enorme laguna glaciar donde flotan gigantescos bloques de hielo desprendidos del glaciar.
Muy cerca encontraremos Diamond Beach, donde el hielo llega hasta la orilla y contrasta con la arena volcánica oscura, creando un paisaje que parece sacado de otro planeta.
Tras una parada en Höfn para comer, continuaremos hacia Stokksnes, una de las estampas más fotogénicas de Islandia. Sus dunas de arena negra, junto al imponente Vestrahorn, nos regalarán un paisaje difícil de olvidar.
Alojamiento: Bragdavellir Cottages, en Djúpivogur

Hoy nos adentramos en el este de Islandia para descubrir Seyðisfjörður, un pequeño pueblo enclavado entre montañas y conocido por su colorida calle del arcoíris.
Después continuaremos hasta Stuðlagil, uno de los cañones más sorprendentes de la ruta, con enormes columnas de basalto y un río de un azul turquesa que contrasta con el paisaje volcánico. Allí haremos una parada para comer y disfrutar del entorno.
Por la tarde retomaremos la carretera para adentrarnos poco a poco en los paisajes más remotos del norte, donde nos espera una nueva noche rodeados de naturaleza.
Alojamiento: Grímstunga Guesthouse, en Hólsfjöllum

Hoy será una de las jornadas más largas de carretera, atravesando buena parte del norte de Islandia mientras disfrutamos de sus paisajes. A lo largo del recorrido haremos parada en Dettifoss, una de las cascadas con mayor caudal de Europa, y en la mítica Goðafoss, conocida como la “cascada de los dioses”.
Después de varias horas de ruta, nos daremos un merecido descanso en las aguas termales de GeoSea, con unas increíbles vistas al mar y a las montañas del fiordo. Será el momento perfecto para relajarnos antes de continuar el camino.
Al final del día llegaremos a Akureyri, donde tendremos una parada breve para conocer la ciudad y estirar las piernas antes de dirigirnos a nuestro alojamiento. Debido a la distancia recorrida durante esta etapa, el tiempo disponible en Akureyri será limitado.
Alojamiento: aún por confirmar

Comenzaremos el día acercándonos hasta Hvítserkur, una curiosa formación rocosa que emerge frente a la costa y que, vista desde el mar, recuerda a la silueta de un dragón. Si las condiciones y la marea acompañan, también podremos tener la oportunidad de ver focas descansando en la orilla.
Después iniciaremos uno de los desplazamientos más largos de todo el viaje en dirección a Reykjavík. La carretera será protagonista durante buena parte de la jornada, aunque iremos haciendo algunas paradas para descansar, disfrutar del paisaje y hacer más llevadero el trayecto.
Llegaremos a la capital por la tarde, con tiempo libre para instalarnos y disfrutar de las últimas horas del día a nuestro ritmo.
Alojamiento: aún por confirmar

Hoy tendremos una de las experiencias más especiales del viaje: saldremos al mar en un tour privado de aproximadamente 2 horas para intentar avistar algunas de las especies que habitan las aguas islandesas. Con un poco de suerte, podremos encontrarnos con ballenas jorobadas, ballenas minke, marsopas, delfines de hocico blanco y otras especies marinas.
Una vez terminada la actividad, tendremos el resto del día libre para descubrir Reykjavík sin prisas. Será el momento perfecto para pasear por sus calles, conocer sus rincones, tomar algo o simplemente disfrutar de la ciudad a nuestro ritmo.
Alojamiento: aún por confirmar

Hoy tendremos nuestro último día completo en Islandia y será completamente libre para disfrutar de Reykjavík a nuestro ritmo, sin horarios ni actividades programadas. Cada uno podrá decidir cómo quiere aprovechar estas últimas horas en la capital.
Como inspiración, podremos visitar Hallgrímskirkja y disfrutar de sus vistas sobre la bahía, recorrer la colorida calle Skólavörðustígur, pasear por Laugavegur o acercarnos hasta el auditorio Harpa, junto al mar.
También podremos dedicar tiempo a descubrir el casco antiguo, el ayuntamiento y el puerto viejo, donde encontraremos numerosas cafeterías y restaurantes. Y al coincidir con el fin de semana, una buena opción será acercarnos a Kolaportið, el mercado más conocido de Reykjavík.
Un día para bajar el ritmo, hacer aquello que más nos apetezca y disfrutar de la ciudad antes de despedirnos de Islandia.
Alojamiento: aún por confirmar

Y así llegamos al final de nuestro viaje por Islandia. Después de tantos kilómetros, paisajes increíbles y momentos compartidos, toca despedirnos de este país tan especial, llevándonos con nosotros un montón de recuerdos que, seguro, nos acompañarán durante mucho tiempo.
Para quienes viajen en el mismo vuelo que los coordinadores, tendremos organizado un traslado privado hasta el aeropuerto a la hora correspondiente.
Si has elegido un vuelo diferente, deberás organizar y asumir tu propio desplazamiento hasta el aeropuerto.
Hasta aquí llega nuestra aventura islandesa, pero, sinceramente, esperamos que no sea la última.
¡Hasta la próxima aventura!

Los ciudadanos españoles pueden viajar a Islandia sin necesidad de solicitar un visado. A pesar de que el país no forma parte de la Unión Europea, sí forma parte del Espacio Schengen, por lo que únicamente necesitas pasaporte o DNI en vigor durante la estancia completa.
Aun así, se aconseja viajar con el pasaporte, especialmente si el itinerario incluye alguna escala en un país que no pertenezca al espacio Schengen, como Reino Unido, ya que puede facilitar los trámites de identificación y evitar posibles inconvenientes.
La responsabilidad de comprobar y cumplir con la documentación y las condiciones de entrada exigidas corresponde a cada viajero.
Asimismo, será necesario que nos envíes una copia de tu pasaporte y DNI a hola@onroutetravel.es para futuras gestiones.
En On Route Travel no nos encargamos de la gestión de vuelos, para que cada viajero decida cuándo llegar y cuándo regresar. Muchos quieren extender su estancia en el país y así disfrutar de otras ciudades o actividades.
Los coordinadores de On Route Travel viajaremos desde Gran Canaria a Barcelona y, desde ahí, cogeremos el vuelo directo de la aerolínea Icelandair hacia el Aeropuerto Internacional de Keflavík (KEF).
Si necesitas ayuda con la reserva de tus vuelos, estaremos encantados de ayudarte.
Recuerda que te daremos visto bueno para la compra de los vuelos una vez lleguemos al mínimo de 10 viajeros.
No recomendamos comprar los vuelos antes.
El transporte desde y hacia el aeropuerto estará incluido siempre y cuando se viaje a la misma hora que los coordinadores.
Si algún participante llega o viaja a una hora diferente, será responsable de gestionar y cubrir su propio transporte.
Dado que nos moveremos en furgoneta de alquiler, de esta forma podremos coordinar mejor los desplazamientos y comenzar el viaje de forma organizada, facilitando la llegada de todos los integrantes del grupo.
En este viaje, menos es más. Durante los 9 días estaremos continuamente en movimiento y viajaremos por Islandia en furgonetas de alquiler, por lo que el espacio disponible para el equipaje será limitado. Por este motivo, las maletas grandes o facturadas no son una opción.
El equipaje permitido en este viaje será el siguiente:
Puede parecer poco para 9 días, pero será más que suficiente. La mayor parte del viaje estaremos utilizando ropa técnica para protegernos del frío y la lluvia y prendas de trekking. En Islandia lo importante es ir preparado para el clima y priorizar la comodidad.
Aunque viajemos en verano, las temperaturas en Islandia son frescas. Durante el mes de julio, las máximas suelen situarse aproximadamente entre 11 y 15 °C, mientras que las mínimas pueden estar entre 6 y 9 °C.
Además, tendremos que estar preparados para cambios rápidos de tiempo. Podemos comenzar una excursión con sol y encontrarnos poco después con viento, lluvia o temperaturas más bajas. Por eso, la mejor estrategia será vestir por capas y poder adaptar nuestra ropa fácilmente a las condiciones de cada momento.
La ropa técnica será nuestra mejor aliada durante la ruta. Lo recomendable es utilizar varias capas que podamos poner o quitar según la temperatura:
Una de las particularidades de este viaje será la forma en la que nos alojaremos. No tendremos un único hotel como base, sino que iremos cambiando de lugar a medida que avancemos por la ruta, lo que nos permitirá dormir en diferentes zonas y disfrutar de entornos muy distintos a lo largo del recorrido.
Hemos buscado alojamientos que encajen con la esencia del viaje: lugares acogedores, con buenas ubicaciones y, siempre que ha sido posible, rodeados de naturaleza. En nuestro recorrido encontraremos casas, apartamentos y guesthouses, escogidos cuidadosamente para que la estancia sea una parte más de la experiencia y no simplemente un lugar donde pasar la noche.
Hay que tener en cuenta que Islandia tiene unos precios elevados y que durante el verano, al ser uno de los momentos de mayor demanda, la oferta de alojamientos para grupos es especialmente limitada. Por eso, conseguir opciones que reunieran buenas condiciones, ubicación y disponibilidad ha requerido bastante planificación.
La distribución del grupo tampoco será exactamente la misma cada noche. Dependiendo de la capacidad y características de cada alojamiento, podremos compartir entre dos, tres, cuatro, cinco o hasta seis personas. Lo iremos organizando de forma cómoda y adaptándonos a cada casa.
Precisamente esa convivencia es una de las cosas que queremos disfrutar del viaje porque, al final, viajar en grupo también significa compartir mucho más que kilómetros; significa compartir espacios, experiencias, risas y pequeños momentos que probablemente terminarán siendo algunos de los mejores recuerdos de nuestro paso por este maravilloso país.
Una de las claves para disfrutar de Islandia sin que el presupuesto se dispare será organizarnos bien con las comidas. Los precios de restaurantes y establecimientos de comida pueden ser bastante elevados, por lo que no basaremos el viaje en comer fuera.
La idea será combinar diferentes opciones a lo largo de la ruta. Durante el viaje iremos haciendo compras en supermercados locales y prepararemos nuestras comidas de manera sencilla y práctica ya que contamos con alojamientos que disponen de cocina. Así podremos adaptar cada día a lo que nos apetezca.
Los días de ruta llevaremos comida preparada y snacks fácil de transportar, algo que nos dará mucha libertad para no depender de encontrar un restaurante en cada parada. Esto será especialmente útil en aquellas jornadas en las que pasemos varias horas recorriendo paisajes y zonas más alejadas de los principales núcleos.
También habrá momentos para darnos un capricho si queremos, sobre todo en la capital, y probar la gastronomía local. No se trata de renunciar por completo a comer fuera, sino de encontrar un equilibrio entre disfrutar de alguna experiencia gastronómica y mantener bajo control el gasto general del viaje.
La divisa oficial de Islandia es la corona islandesa (ISK), aunque durante el viaje apenas tendremos necesidad de utilizar efectivo.
El uso de tarjetas bancarias está completamente normalizado en el país y podremos utilizarlas prácticamente en cualquier situación: desde hacer la compra en un supermercado hasta pagar un café, repostar combustible, utilizar un parking o incluso pequeños servicios como los baños públicos. Por ello, no será necesario llevar efectivo para el día a día.
Lo más importante será contar con una tarjeta que permita realizar pagos internacionales sin aplicar comisiones elevadas por cambio de divisa u operaciones en el extranjero. Antes del viaje, recomendamos comprobar las condiciones de tu tarjeta habitual para evitar sorpresas.
Como alternativas, se recomienda utilizar tarjetas monedero como Revolut o N26, que pueden resultar muy prácticas para viajar y gestionar pagos en moneda extranjera.
No obstante, quien prefiera llevar algo de efectivo puede hacerlo como medida de seguridad o tranquilidad personal. No será necesario para la organización habitual del viaje, pero siempre puede ser útil disponer de una pequeña cantidad para situaciones excepcionales.
Una buena noticia para este viaje es que, en la mayoría de los casos, no será necesario contratar una tarifa especial para tener internet en Islandia. Al estar incluido dentro del Espacio Económico Europeo, el roaming europeo también se aplica allí, por lo que las tarifas españolas que incluyen este servicio suelen permitir utilizar los datos, llamadas y SMS con las mismas condiciones que en España.
Aun así, antes de viajar recomendamos consultar las condiciones concretas de tu compañía telefónica, especialmente el límite de datos disponible en roaming, ya que algunas tarifas pueden aplicar una política de uso razonable.
Si alguien prefiere disponer de una alternativa independiente, también existe la posibilidad de utilizar una eSIM de datos o adquirir una SIM local.
En las principales carreteras y zonas pobladas encontraremos generalmente buena cobertura, aunque habrá tramos en los que podremos quedarnos sin señal, especialmente al atravesar zonas de montaña, las Tierras Altas o algunos puntos más remotos de los fiordos del este.
Además, tendremos conexión WiFi en la mayoría de los alojamientos y también será habitual encontrarla en gasolineras y cafeterías.
Último paso
Estamos trabajando para diseñar el mejor viaje posible. Muy pronto conocerás todos los detalles.