
¿Quién te acompaña?
Llevo media vida haciendo y deshaciendo maletas, recorriendo aeropuertos, escuchando idiomas que no entiendo y buscando calles cuyos nombres ni siquiera sé pronunciar. Y después de tantos viajes, hay algo que he aprendido una y otra vez: lo que permanece contigo no es solo el paisaje que viste ni la foto que te hiciste.
Lo que de verdad se queda es esa sensación de estar descubriendo algo por primera vez. La emoción de encontrarte frente a algo que te hace sentir pequeño, la capacidad de maravillarte con la inmensidad del mundo y ese instante en el que miras a la persona que tienes al lado y descubres que está sintiendo exactamente lo mismo que tú.
Nací en Gran Canaria y llevo mi tierra por bandera, pero mi identidad también se ha ido construyendo entre mapas, billetes de avión, caminos desconocidos y personas que llegaron como completos desconocidos y terminaron convirtiéndose en piezas importantes de mi historia.
Con el tiempo descubrí que no soy la única que siente esas ganas de salir al mundo. Hay muchísimas personas deseando vivir algo por primera vez, sentir ese cosquilleo de lo desconocido, volver a casa con historias que contar y, de alguna manera, regresar siendo una versión diferente de sí mismas.
Porque después de un viaje, nunca volvemos exactamente igual que cuando nos fuimos.
Pero también descubrí algo más: muchas de esas personas tienen las mismas ganas de viajar y descubrir que yo, pero no encuentran con quién hacerlo. Y no todo el mundo quiere, ni tiene por qué, enfrentarse a una aventura así en solitario.
De ahí nace On Route Travel: un lugar para quienes quieren descubrir el mundo, pero también compartirlo. Para que las ganas de vivir esa experiencia no tengan que quedarse esperando a encontrar al compañero de viaje perfecto.
Porque a veces solo necesitamos que alguien nos diga «venga, nos vamos».

Soy graduada en Traducción e Interpretación de inglés y alemán por la ULPGC. Durante cinco años viví en Berlín, donde trabajé en el sector hotelero mientras me sumergía de lleno en el alemán y en una ciudad que terminó enseñándome muchísimo más de lo que esperaba.
Cada invierno volvía la misma promesa: este año me voy a algún lugar donde haga calor. Quizá, sin saberlo entonces, ya estaba empezando a convertirse en una forma de vida.
Pero el verdadero comienzo llegó en Granada, en 2017. Después de un paseo, mi madre y yo nos sentamos a tomar un café y me lanzó una idea que, en aquel momento, parecía simplemente una conversación más: crear algo relacionado con los viajes, algo que ayudara a otras personas a viajar y descubrir el mundo de una manera parecida a la mía.
La idea se quedó conmigo. Mucho más de lo que imaginaba.
Ese mismo año llegó también mi primer gran viaje como mochilera. Tailandia, una mochila y mi amiga María. Fue un viaje lleno de primeras veces: primeras aventuras, primeras incertidumbres, algún que otro miedo, pero, sobre todo,una ilusión enorme por descubrir qué había al otro lado.
Sin saberlo, aquel viaje no solo me llevó hasta Tailandia. También me acercó un poquito más a lo que algún día acabaría convirtiéndose en On Route Travel.

Hay muchos viajes que disfrutas, pero hay otros que, sin darte cuenta, terminan cambiándote algo por dentro.
En 2024 llegó Islandia. Viajé con un grupo de amigas y regresé con una sensación difícil de explicar: todo lo que habíamos vivido era demasiado especial como para quedarse únicamente en nuestro álbum de fotos. Por primera vez pensé que quería compartir esa emoción con más personas. No solo enseñar el paisaje, sino conseguir que otros pudieran sentir, aunque fuera por un instante, lo que yo había sentido allí.
Y entonces llegó Japón, en 2025. Un viaje de esos que te mantienen con la cabeza funcionando a todas horas, las piernas pidiendo tregua después de kilómetros y kilómetros caminando y los ojos incapaces de dejar de mirar. En cada esquina había algo nuevo, algo inesperado, algo que sabías que probablemente no volverías a vivir de la misma manera.
Japón fue un punto de inflexión. Un antes y un después.
Y quizá fue también cuando terminé de entender que viajar no era solamente una de mis grandes pasiones. Era algo que quería convertir en una forma de conectar con otras personas.

Y entonces llegó 2026.
Fue durante un viaje a Colombia cuando decidí dejar de llamar “sueño” a eso que llevaba años rondándome la cabeza. Por fin entendí que quería darle forma, ponerle nombre y convertirlo en algo real.
Así nació On Route Travel: un proyecto creado para quienes tienen unas ganas enormes de descubrir el mundo, pero no siempre tienen con quién hacerlo. Para quienes no quieren renunciar a ese viaje que llevan tiempo imaginando simplemente porque no han encontrado a la persona adecuada para compartirlo.
Aquí los grupos son pequeños, las rutas están pensadas hasta el último detalle y la idea es que, aunque lleguemos siendo desconocidos, podamos terminar el viaje sintiendo que hemos compartido mucho más que unos cuantos días.
Hoy estoy construyendo algo que es mío y que tiene todo lo que siempre he buscado en un viaje: emoción, descubrimiento, libertad, personas y momentos que no se pueden repetir.
Porque quizá tú también llevas tiempo esperando ese momento. Ese viaje que tienes en la cabeza, esas ganas de hacer las maletas y salir a descubrir algo nuevo, pero siempre aparece el mismo «¿y con quién?»
Pues ya no tienes que esperar. Aquí hay un sitio para ti. Un grupo de personas con las mismas ganas, una ruta por delante y un montón de historias que todavía no sabemos que vamos a contar.
Ahora solo queda hacer las maletas. Y vivirlo.
Es momento de sentir, disfrutar, crear recuerdos y tejer conexiones con personas que nunca imaginaste conocer.
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